lunes, 3 de junio de 2013

El Lenguaje Corporal Influye en Nuestra Identidad - Amy Cuddy

Se sabe que gran parte de nuestra comunicación es NO verbal, por lo que no habría de extrañarse que nuestro cuerpo hable de como somos ¿Pero podría ocurrir al revés? ¿Es probable que ciertas posturas puedan influir en como somos y como actuamos? La investigadora y psicóloga de Harvard Amy Cuddy afirma que sí.



Amy ha estudiado las posturas corporales desde hace años y en una reciente conferencia que dio en TED muestra como los actos corporarales están presentes no solo en los hombres sino que también en el mundo animal. De hecho, nos cuenta que personas ciegas de nacimiento  alzan los brazos en "V" en señal de victoria, es decir es algo que llevamos dentro, en nuestro ADN.

El punto más interesante de la presentación (y de su trabajo completo) es que sus investigaciones plantean que nuestras posturas pueden influir en nuestra identidad. Ella plantea que basta que uno tome una cierta postura de seguridad, para transmitir seguridad a nuestro cerebro, y por ende sentirnos seguros. Uno de los estudios realizados le pedía a un grupo de personas que apostarán dinero en un juego. Se les pedía eso sí que adoptaran ciertas posturas antes de jugar. Todos aquellos que tomaron posturas de seguridad fueron más riesgosos a la hora de apostar. Pero además aumentaron sus niveles hormonales de testosterona y bajaron los de cortisol, a diferencia de los que tomaron posturas de inseguridad. De acuerdo a estudios hechos en primates, los individuos dominantes tienen altos niveles de testosterona y bajos de cortisol.

El mensaje más potente de Amy es que esto podría cambiar la vida de miles de personas. Personas que por ejemplo pierden la oportunidad de un buen empleo por demostrarse inseguros en una entrevista o personas que no pueden llegar a ciertos niveles de responsabilidad, por la misma razón. Ella dice que basta que antes de una entrevista adoptes por dos minutos una postura segura, para que el mensaje llegue a tu cerebro y puedas reflejar seguridad.

Hoy día, las personas más seguras en si mismas, más arriesgadas y extrovertidas, son quienes lideran; por eso, nos llama a compartir este mensaje. Puesto que como dice ella, "solo con dos minutos, puedes cambiar tu vida".

Les dejo la charla, les recomiendo verla puesto que además Amy cuenta parte de su vida, que da para otro post.

domingo, 5 de mayo de 2013

Y… si hablamos del éxito?



Por: Dionny Natalia Pérez Pérez

Para ser franca los libros de superación personal no son los que más me atraen, particularmente porque tengo varios prejuicios alrededor de ellos, en primer lugar porque la gran mayoría desarrolla sus contenidos a manera de “recetas” para ser exitosos en la vida, cuando el éxito resulta ser muy subjetivo para cada persona y es difícil establecer una fórmula mágica, más aún cuando de partida el ser humano es impredecible por naturaleza. En segundo lugar, muchos de los autores, llevan una vida que no es un claro reflejo de lo que escriben o aconsejan, por tanto su incoherencia me resta credibilidad y el resultado es que opto por elegir otro tipo de obras. Sin embargo, esta vez quise apartar mis prejuicios y darme la oportunidad de leer “Acres de Diamantes” de Russell Herman Conwel, abogado y escritor de Estados Unidos y fundador de la Universidad de Temple en Filadelfia. Al concluir su lectura pude hacer interesantes reflexiones para mi vida y que ahora comparto con ustedes.

En resumen, el libro se desarrolla a partir de la historia de Ali Hafet, un granjero rico y ambicioso que siempre quiso tener más. Al darse cuenta que los diamantes eran tan valiosos vendió sus pertenencias para viajar en busca de ellos por todo el mundo, pero fue una búsqueda fallida y terminó quitándose la vida. Mientas esto pasaba, el nuevo dueño de su granja descubrió una extraña piedra, un diamante y se llevó una sorpresa al descubrir que la granja estaba literalmente  llena de ellos.

A simple vista parece una historia sencilla, pero tiene un trasfondo mayor. Como Ali Hafet hay millones de  personas que pasan la vida deseando el éxito ajeno, cuando hay muchas de ellas que desean el nuestro y nosotros mismos no reconocemos que somos exitosos, esto sucede porque crecimos en una sociedad que ha tratado de asociar el éxito con la fortuna y la posición social, por eso la gente se la pasa buscando incesantemente el trabajo ideal, la relación ideal, en el que puedan obtenerlo todo; deseando siempre el puesto de otros o lo que es peor, la vida de otros, simplemente porque lo creen mejor, sin detenerse por un minuto a examinarse, autoanalizarse, explorarse y reconocer sus propias capacidades, potencialidades o “diamantes”, como metafóricamente las denomina Conwell  y que muchas veces caemos en el error de buscarlas afuera de nosotros mismos como si se tratara de fuerzas superiores o un asunto de suerte.

Ahora bien, pensar en ser exitosos para algunos puede ser trivial, pero en realidad es el anhelo de toda persona,  llegar a serlo en el campo personal, laboral y espiritual; pero creo que el ser humano se está dejando deslumbrar por la materialidad y está perdiendo la capacidad de disfrute de la vida, de su entorno, de lo simple, de lo pequeño, su espiritualidad se ha vuelto un asunto secundario y es ahí donde el hombre necesita recobrar su equilibrio porque como dice Jeff Merchand en su obra “Antología del trabajo y del esfuerzo humano” “cada persona debe crearse su propia filosofía de la vida y dedicarse a prosperar en un clima de libertad”, es decir, sin ataduras, sin ponerse límites, porque las oportunidades aparecen en cualquier momento, por pequeñas o grandes que parezcan hay que aprovecharlas y para ello se necesita de una actitud mental optimista y entusiasta.

miércoles, 24 de abril de 2013

Un NO con apellido

Post Macarena Ortiz

La mayoría de las Bitácoras sobre declaraciones personales consignaron a la declaración NO como una de las más difíciles de hacer.
Por esto quise hacer una pequeña profundización, porque la coincidencia me hizo pensar nuevamente sobre esta potente palabra.
¿Y qué dice uno cuándo dice No, entendiendo que se está negando a realizar una acción? Yo ahora veo por lo menos 3 posibilidades:
“No puedo”; “No quiero”, “No me es permitido”
La primera, el “No puedo”, a su vez puede estar ligada a una falta de competencias y aptitudes propias de la persona, cosa que en el mundo empresarial es difícil  poner como posibilidad. Para qué decir en el mundo del apostolado periodístico. “No puedo porque creo que no tengo las competencias, no soy capaz técnicamente”, suena duro, pero hay muchas posibilidades detrás. Si se expresa así se abren opciones de capacitación, ayuda de otros, aplazamiento del sí hasta tener las habilidades. Para hacer este "No puedo" se tiene que tener seguridad en las otras competencias que me avalan en lo laboral, es decir, hay que tener un núcleo de autoestima sólido.
“No quiero”.  En el ámbito laboral es casi nula la posibilidad de decirlo abiertamente. De inmediatamente va esa aceptación obligada, que nos hace contarnos el cuento de que somos víctimas de las circunstancias. Pero meditar y aceptar que no quiero permite una conversación interior muy nutritiva. ¿Por qué no quiero? ¿Es por la forma? ¿Es por el fondo? ¿Contraviene mis valores? Y la más potente: ¿me da miedo?
El miedo está detrás de muchos No. Ya entraremos en ese punto más adelante.
Y finalmente, “No me es permitido”, apela a límites que están fuera de mí. Puede ser que las acciones no estén dentro de mi cargo o que las acciones están fuera de los marcos éticos que la empresa se ha dado.
Y una cuarta no nombrada: “No puedo porque esa acción contraviene mis propios valores”.  Esta declaración acrecienta la confianza de los grupos y me permite configurar  de mejor manera el futuro con ese equipo. Porque no sólo declara sus valores, si no que actúa de acuerdo a ellos.
Un “No con apellido” hace que se entiendan mejor el contexto, las razones, las inquietudes y el propósito. Y lo más importante, nos hace entender el observador que estamos siendo en ese momento.

¿Cómo incide nuestra profesión al observar?

Post de Andrés Leal
Maturana habla de que todo conocer es hecho por alguien, por tanto el acto de observar se hace desde nuestro propio esquema de distinción. Dentro de nuestro esquema de distinción podemos contener aspectos como: nacionalidad, historia personal, profesión, etc. Estos aspectos que inciden en nuestra valoración del mundo, se dan de manera espontánea, al momento de observar no nos damos cuenta como involuntariamente aplicamos nuestro esquema de distinción, sin embargo al ser un observador de tercera persona, podemos en cierta manera, descubrir los esquemas de distinción del otro. Lo anteriormente descrito, me hace sentido cuando observo la forma de observar el mundo dentro de determinadas profesiones.
A continuación, mencionaré algunas características de personas con sus respectivas profesiones:
Periodistas Las personas que se dedican al periodismo, sobre todo dentro de la prensa, deben realizar su trabajo dentro de plazos acotados, por tanto la reflexión queda relegada; generalmente creen que la teoría es innecesaria. Dentro de los aspectos positivos podemos señalar: su coraje (siempre me impresionan los periodistas que están hablando a las 6 de la mañana o cubriendo guerras) y su gran profesionalismo.
Ingenieros: poseen un pensamiento lógico frente a todos las cosas, todos los fenómenos pueden ser vistos desde la óptica causa/efecto. Por otro lado, miden todo lo que está a su alrededor, colocando indicadores y objetivos en plazos determinados. Si debiese mencionar aspectos positivos, considero que se puede mencionar su capacidad de hacer negocios y trabajar en equipo, muchas veces incluyendo a profesionales de distinta formación.
Abogados Creen fehacientemente que su profesión es la más compleja, se quejan vehemente de sus profesores, pero pasan hablando de ellos. La discusión con los abogados suele ser breve, ya que en primer término, les cuesta escuchar al otro y en segundo lugar, porque invalidan el mensaje del oponente señalando que no saben lo que la ley dice. Destaco de ellos, su excesiva rigurosidad por hacer bien hacer las cosas.
Sociólogos Existe cierta creencia dentro de los que nos dedicamos a la sociología, podemos acercarnos a la realización de una ciencia dura, sin embargo, aplicando todas las regresiones, correlaciones, tipologías, a veces se pierde el objeto de estudio principal, que es el ser humano. A su vez, todo fenómeno social tratamos de analizarlo. Si vamos al estadio, pensamos en qué influye el comportamiento de las barras bravas, o si asistimos a un bar pensamos en la gente como actúa en el after office; esto último creo que puede ser positivo, en el sentido de ser un poco más analítico que la media.
¿Cómo pueden incidir las profesiones en el modo de observar? Obviamente todos los conocimientos que se adquieren en la universidad y la influencia de los profesores en los alumnos, va incidiendo en la personalidad del sujeto; tanto así que es posible realizar el ejercicio que realicé, adhiriendo a cada profesión, ciertas características.
 Para ilustrar lo anteriormente dicho, podemos observar lo sucedido con la acusación del ministro Beyer, dentro de distintas profesiones.
Abogado: la acusación no tenía validez, ya que contenía funciones propias del ministro del interior, no del ministro de educación.
Ingenieros: persona que realiza bien su trabajo, “un buen técnico” que fue derribado por mezquindades políticas.
 Periodistas: el tercer ministro que deja la cartera, quién llega a sucederlo, el presidente eligió a Schmidt o fue una elección por descarte.
 Sociólogo: símbolo del empoderamiento del movimiento estudiantil, son capaces de desechar un ministro. Nota: la caracterización de cada una de las profesiones no responde a un estudio riguroso, sino a la mera percepción que me he formado al tener amistades o trabajar con profesionales que fueron mencionados en este artículo.

jueves, 18 de abril de 2013

Afirmaciones, juicios y declaraciones en el mundo empresarial y político.


Post de Giovanni Magnani
 No hay duda que un líder siempre comunica. Comunica con sus acciones, con sus decisiones y por supuesto con sus discursos. Dentro de la discursiva de un líder es posible observar cómo, dependiendo de lo que quieran transmitir, recurren a los distintos actos del habla. Revisemos, tres ejemplos del último tiempo.  El ataque de Larry 
El fundador de la compañía de tecnología Oracle, Larry Ellison, es conocido por su extravagancia, ser uno de los hombres más ricos del mundo según Forbes y ser actor de constantes controversias. Hace unas semanas Ellison atacó de nuevo; su blanco esta vez: IBM. En una de sus últimas apariciones, para lanzar la nueva línea de servidores de Oracle, señaló que sus equipos eran 8 veces más rápido que los de IBM y costaban un 80% menos. Como resultado de su afirmación, Oracle publicó una declaración mostrando las pruebas realizadas. IBM por su parte, no quiso entrar en una batalla mediática y bajó el perfil de las afirmaciones de Ellison. Eso sí, logró que el organismo regulador de avisaje norteamericano recomendará discontinuar una publicidad de Oracle donde hacía relación a la comparativa.
El caso Bachelet 
Hace unos días se estrenó el nuevo programa de debate político de TVN conducido por Juan Manuel Astorga. Dentro de los invitados se encontraban Sergio Melnick y Francisco J. Díaz. El primero, ex ministro del Gobierno de Pinochet y “el opositor número de Bachelet” (según el conductor del programa). El segundo abogado, militante del PS y participante de los gobiernos de la concertación. En unas de las partes de la conversación Melnick indicó que el gobierno de Bachelet “ha sido uno de los peores de los últimos 30 años” y que se puede ver en “los números”.
Francisco Díaz contestó a Melnick señalando que la gestión económica del gobierno de la ex-presidenta ha sido “avalada por todo el mundo y por diversos organismos internacionales” y el manejo de la crisis financiera del 2008 fue “una de las mejores gestiones que realizó cualquier país”.
Melnick, indicó que la gestión de Velasco es por lejos “la peor gestión de cualquier ministro de hacienda, haciendo caer todos los indicadores de productividad, de crecimiento y aumentado los gastos fiscales”. El debate fue interrumpido por el conductor y terminó con otro panelista agregando que “los indicadores económicos eran del siglo pasado y no servían para medir el desarrollo”.
El peso de mantener una declaración 
Si existe un país cerrado, del cual cuesta mucho obtener información, es Corea del Norte. El régimen imperante limita el acceso a occidentales y solo unos pocos extranjeros pueden entrar cada año. El país ha estado en la noticia en los últimos meses. Por medio de las agencias de prensa estatales han trasmitidos mensajes de su líder, Kim Jong Un, en el que han amenazado con una guerra nuclear contra Estados Unidos y su rival histórico, Corea del Sur. En los últimos días, han salido a la luz nuevas declaraciones, producto de manifestaciones en ocurridas en su vecino del sur. “Una guerra nuclear puede estallar en cualquier momento” dijeron. Además agregaron que se esperaba una “poderosa acción de represalias” contra Seúl. Las declaraciones hicieron que tanto Corea del Sur como Estados Unidos, desplegaran tropas y flotas apuntando a Pyongyang. Pero estos últimos, han evitado el conflicto directo, llamando a negociar e incluso suspendiendo pruebas militares programadas con antelación.
¿Entonces? Tres situaciones distintas, con distintos objetivos. En la industria TI importan mucho los hechos, y para poder convencer a un gerente de informática de adquirir una nueva plataforma; “la rapidez a menor costo” es un atributo importante. Difícil situación para IBM, puesto que para contrarrestar una afirmación así, debería desmentir con hechos o bien hacer creer que Ellison no tiene la suficiente credibilidad. En el “caso Bachelet” el juego de ambos personajes es justamente emitir juicios que lleven a las personas a reflexionar. Probablemente los votantes son menos proclives a comparar las cifras de desarrollo económico y deciden su voto por otras razones. Plantear un juicio, lleva a que nos formemos una realidad y que lleva a generar múltiples reflexiones y acciones.
Tal vez por eso, los políticos nunca son concretos en hablar de su gestión. Por último, el principal desafío ahora del líder norcoreano, no sea prepararse para la guerra, sino como es capaz, de mantener sus declaraciones. Iniciar una guerra nuclear probablemente lleva a la destrucción de su país, pero por otra parte, debe ser capaz de mantener lo declarado.

miércoles, 17 de abril de 2013

Sobre Maduro y Chávez

Post de Mónica Vargas. Tras los resultados de las elecciones en Venezuela, muchos se preguntan qué va a pasar ahora en el país bajo la dirección de Nicolás Maduro, a quien el fallecido presidente Hugo Chávez proclamó como su sucesor. Maduro no ha logrado canalizar lo conseguido por Chávez, es que Maduro no es Chávez. Más allá de sus polémicas decisiones y declaraciones o de si estaba equivocado o no , Chávez era un líder y a estas alturas pocos lo cuestionan como tal. Era consciente del poder y la llegada que tenía sobre la población de su país y les manifestaba abiertamente sus juicios, que para sus más fieles seguidores se convertían en afirmaciones. Su palabra era ley para muchos. Tal vez por eso es que cuando un ya delicado Chávez pidió a los venezolanos que voten por Maduro se esperaba que gane las elecciones con una cómoda ventaja sobre el candidato de la oposición, porque los “chavistas” harían lo que su líder les había demandado. Sin embargo, el sucesor político de Chávez ganó por un margen muy ajustado. En los pocos días de campaña electoral Maduro hizo declaraciones que no terminaron de convencer a propios y extraños, como aquella en la que aseguró que Chávez se le había aparecido en forma de pajarito, o como cuando afirmó que a Chávez le habían “inoculado” cáncer. Maduro no ha logrado mostrar ser el líder que los venezolanos esperaban que sea, sólo es una persona que ejercerá la presidencia y que se resguardará en la imagen casi mesiánica que los propios seguidores de Chávez han construido en torno a él.

miércoles, 10 de abril de 2013

Sobre el sol

La clase del jueves 4 de abril comenzamos a mirar la distinción de observador. Para los que quieran comenzar las lecturas asociadas, esta distinción se encuentra en el capítulo 1 del libro Ontología del Lenguaje de Rafael Echeverría. Que todos somos diferentes y vivimos en construcciones propias de la realidad no es nada nuevo, ni para la filosofía, para la epistemología y ahora, para la neurociencia. El desafío interesante al cual los hemos invitado es a vivir de acuerdo a ese juicio, lo cual tiene un impacto profundo en el actuar y particularmente en la comunicación. Entrar en situaciones sin “dar nada por supuesto” genera grandes cambios en el actuar, a mi parecer. Tocaré una acción que yo particularmente he encontrado la más desafiante: se debe conversar más en cantidad. Cuando uno juega en el marco de la alteridad, hay que darle más vueltas a las cosas, revisar visiones, abrir mi verdadera postura y buscar la del otro. Aparece fuerte la recursividad del lenguaje como elemento altamente relevante. Esto requiere de mayor energía y entusiasmo y un compromiso por no optar por el camino de la autoridad como una opción válida dentro de ese marco. Heráclito expresa muy bien el modo en que hay que entrar cuando uno busca entender cabalmente al otro. “The sun is new again, all day” Fragmento 32. Del libro Fragments, The collected Wisdom of Heraclitus, traducción de Brooks Haxton. La fuerza poética de este fragmento invita a mirar todo como nuevo, a despojarse de “lo sabido”, para así poder ver el sistema que nos contiene y que se hace invisible continuamente y para mirar el observador que somos. Post de Macarena Ortiz

Bienvenida

Bienvenidos al Blog del Curso de Coaching y Liderazgo 2013. Este espacio ha sido creado para comentar las lecturas y ejercicios que iremos revisando a través del curso, de manera que podamos compartir reflexiones que no necesariamente se dan en la sala de clases. Toda mirada nueva a algún contenido interesante, creativo o una posición divergente nos ayudará a tener una visión más amplia sobre los fenómenos  del liderazgo, de la comunicación y del observador que somos.