Post de Andrés Leal
Maturana habla de que todo conocer es hecho por alguien, por tanto el acto de observar se hace desde nuestro propio esquema de distinción.
Dentro de nuestro esquema de distinción podemos contener aspectos como: nacionalidad, historia personal, profesión, etc. Estos aspectos que inciden en nuestra valoración del mundo, se dan de manera espontánea, al momento de observar no nos damos cuenta como involuntariamente aplicamos nuestro esquema de distinción, sin embargo al ser un observador de tercera persona, podemos en cierta manera, descubrir los esquemas de distinción del otro.
Lo anteriormente descrito, me hace sentido cuando observo la forma de observar el mundo dentro de determinadas profesiones.
A continuación, mencionaré algunas características de personas con sus respectivas profesiones:
Periodistas
Las personas que se dedican al periodismo, sobre todo dentro de la prensa, deben realizar su trabajo dentro de plazos acotados, por tanto la reflexión queda relegada; generalmente creen que la teoría es innecesaria. Dentro de los aspectos positivos podemos señalar: su coraje (siempre me impresionan los periodistas que están hablando a las 6 de la mañana o cubriendo guerras) y su gran profesionalismo.
Ingenieros: poseen un pensamiento lógico frente a todos las cosas, todos los fenómenos pueden ser vistos desde la óptica causa/efecto. Por otro lado, miden todo lo que está a su alrededor, colocando indicadores y objetivos en plazos determinados. Si debiese mencionar aspectos positivos, considero que se puede mencionar su capacidad de hacer negocios y trabajar en equipo, muchas veces incluyendo a profesionales de distinta formación.
Abogados
Creen fehacientemente que su profesión es la más compleja, se quejan vehemente de sus profesores, pero pasan hablando de ellos. La discusión con los abogados suele ser breve, ya que en primer término, les cuesta escuchar al otro y en segundo lugar, porque invalidan el mensaje del oponente señalando que no saben lo que la ley dice. Destaco de ellos, su excesiva rigurosidad por hacer bien hacer las cosas.
Sociólogos
Existe cierta creencia dentro de los que nos dedicamos a la sociología, podemos acercarnos a la realización de una ciencia dura, sin embargo, aplicando todas las regresiones, correlaciones, tipologías, a veces se pierde el objeto de estudio principal, que es el ser humano.
A su vez, todo fenómeno social tratamos de analizarlo. Si vamos al estadio, pensamos en qué influye el comportamiento de las barras bravas, o si asistimos a un bar pensamos en la gente como actúa en el after office; esto último creo que puede ser positivo, en el sentido de ser un poco más analítico que la media.
¿Cómo pueden incidir las profesiones en el modo de observar?
Obviamente todos los conocimientos que se adquieren en la universidad y la influencia de los profesores en los alumnos, va incidiendo en la personalidad del sujeto; tanto así que es posible realizar el ejercicio que realicé, adhiriendo a cada profesión, ciertas características.
Para ilustrar lo anteriormente dicho, podemos observar lo sucedido con la acusación del ministro Beyer, dentro de distintas profesiones.
Abogado: la acusación no tenía validez, ya que contenía funciones propias del ministro del interior, no del ministro de educación.
Ingenieros: persona que realiza bien su trabajo, “un buen técnico” que fue derribado por mezquindades políticas.
Periodistas: el tercer ministro que deja la cartera, quién llega a sucederlo, el presidente eligió a Schmidt o fue una elección por descarte.
Sociólogo: símbolo del empoderamiento del movimiento estudiantil, son capaces de desechar un ministro.
Nota: la caracterización de cada una de las profesiones no responde a un estudio riguroso, sino a la mera percepción que me he formado al tener amistades o trabajar con profesionales que fueron mencionados en este artículo.
Mi petición fue que Andrés nos comentara la manera de observar de los sociólogos. Se extendió a otras profesiones que me parecen muy acertadas, pero la nota al final lo devela... la distinción de observador riguroso, que requiere estudios para sentirse más cómodo. Muchas gracias, gran contribución.
ResponderEliminarCoincido en que nuestra formación y nuestra profesión constituyen un importante filtro en nuestra manera de percibir el mundo. En el caso de los periodistas, creo que esto provoca que veamos noticias y reportajes detrás de cada acontecimiento o historia. Un periodista genuino es incapaz de desprenderse de esa curiosidad casi innata que le lleva a preguntar y a interrogarse por todo. Todo, además, es susceptible de ser explicado y relatado.
ResponderEliminarPor otra parte, Andrés tiene razón al decir que la inmediatez que se nos exige provoca que a menudo dejemos a un lado la reflexión. Sin embargo, también hay espacio para la reflexión en los medios y, de hecho, un buen periodista es aquel que no solo informa sobre los hechos, sino que ofrece una interpretación de los mismos.
Fuencis Rausell.
Interesante que la capacidad de trabajar en equipo y con profesionales distintos, se de en la profesión más "cuadrada". Muy buen post!
ResponderEliminarFaltaron los profesores, donde muchos opinan:
ResponderEliminarOtro ministro de educación que no proviene de la pedagogía...reemplazado por otra persona que desconoce el mundo de la educación...
Interesante punto de vista el de Andrés. Es cierto que en el periodismo a veces la inmediatez gana, pero también hay espacio para la reflexión sobre todo cuando se trabaja en artículos más amplios y elaborados como análisis, columnas, editoriales. Eso sólo como acotación y poniéndome en papel de defensora del diablo je,je,je.
ResponderEliminarEl ejercicio de darnos cuenta cómo observamos según nuestras profesiones ha sido aleccionadora. Todo depende del cristal con el que se mire.
Mónica